Centro Cultural Barco de Papel

En Nueva York, desde hace más de diez años, viene funcionando y luchando por mantenerse, un proyecto cultural que muchos podrían calificar como romántico o quijotesco, según el consabido lugar común. El Centro Cultural Barco de Papel, con sede en Elmhurst, Queens, se ha convertido en uno de los espacios más dinámicos , accesibles y queridos no sólo de intelectuales sino también de personas que en algún momento, movidas por la curiosidad, el interés por la lectura y el conocimiento se acercan allí. Este lugar convoca siempre, cada día, el encuentro con la literatura, con el placer de la conversación y la amistad, la alegría de compartir un libro, un poema, una visión de la vida que, en medio de la prisa y las preocupaciones cotidianas, los habitantes de esta megalópolis encuentran como paliativo, como una manera de resistir y preservar una memoria cultural, una lengua que como el español, sigue expandiéndose cada vez más. En tal sentido, y con el apoyo continuo de numerosas personas, este proyecto se ha consolidado y espera continuar fortaleciéndose.

De lo que en principio fue sólo una librería obstinada en no desaparecer como tantas otras ante el embate de los nuevas tecnologías y la irrupción acelerada de la cultura digital, este lugar se convirtió en un enclave emblemático de resistencia lúcida, de amor por el libro de papel, por la cultura como expresión de libertad y afirmación de la identidad iberoamericana.

Hoy, el Centro Cultural Barco de Papel ofrece a los lectores de la ciudad, a escritores, poetas, músicos, pintores y amantes del arte, del pensamiento y la educación, así como a un amplio sector de la población infantil, la oportunidad maravillosa y siempre abierta de enriquecer, compartir y, sobre todo, disfrutar del legado de imaginación y belleza que esos libros, esos cuentos, dramas y poemas les brinda.

Presentaciones permanentes de libros por parte de sus autores, charlas, talleres, homenajes, exposiciones, audiciones y actividades lúdicas con niños y adultos, con libre acceso todo público, constituyen el eje fundamental sobre el que cada día va fortaleciéndose y llegando a más y más personas este gran proyecto.

Podemos decir que la labor del Centro Cultural Barco de Papel es un hito en la vida intelectual, artística y literaria de Nueva York que, además, permite aglutinar y tender lazos entre muchos de los mejores escritores que en español continúan llegando desde sus respectivos países en busca de mejores oportunidades para su trabajo creador. Centro Cultural Barco de Papel es, sin duda, el espacio donde la palabra poética, el cuento, la novela, el ensayo, el teatro, la música y el arte en general tendrán un oído atento, un corazón dispuesto junto a un buen cortadito cubano o una empanada colombiana. Allí no solo han podido darse a conocer los nuevos poetas y prosistas sino, también, lanzar sus propuestas y voces renovadoras colectivos como Poeta en Nueva York y publicaciones periódicas como Vecindad, donde se recogen y se difunden textos diversos provenientes de toda iberoamérica.

Es de esperar, para bien de nuestra cultura hispana, que este “barco de papel” mantenga su rumbo aun en medio de las dificultades antedichas. Siempre será un hecho maravilloso saber que todavía en la más pragmática de las ciudades del mundo hay un lugar donde Don Quijote, Aureliano Buendía o Pedro Páramo, nos aguardan sin prisa.