Leyendas, mitos, naturaleza y tiendas de antiguedades en este rincón de Nueva York

Por Julio César Paredes

 Para comprar una antigüedad no hay nada mejor que la variedad de anticuarios ubicados en la calle principal. Foto Julio César Paredes


Para comprar una antigüedad no hay nada mejor que la variedad de anticuarios ubicados en la calle principal. Foto Julio César Paredes

Las historias de desamor pueden terminar en tragedias o llegar a crear mitos y leyendas. Así es el caso del fantasma del Depot en el pueblo de Cold Spring. En 1898, una mujer asustada de su esposo abusivo huye desesperada por la calle Main a la estación para montarse en el tren de las 10:15 pm rumbo a la localidad de Poughkeepsie donde vivía su hermano. Al descubrir que su esposa había desaparecido, el hombre endemoniado salió a buscarla y la encontró escondida detrás de una banca en el Depot. El esposo furioso la acuchilló en el pecho causándole la muerte. El hombre fue acusado más tarde y colgado en el parque.

Actualmente se dice que el espíritu de la mujer infeliz ronda el edificio del Depot y que cada miércoles a las 10:15 de la noche se siente un aire frío en el lugar donde la esposa fue asesinada. Así nace la leyenda del fantasma del Depot en este rincón del estado de Nueva York.

Pero Cold Spring no es sólo mito y leyenda, es el destino favorito de neoyorquinos y turistas para disfrutar de un fin de semana diferente. El pueblo fundado en 1677, ofrece paseos por la naturaleza, museos, vistas al río y montañas, tiendas de ropa y antiguedades, restaurantes y edificaciones de estilo colonial americano.

George Washington llegó al lugar con un grupo de asesores con el fin de buscar un sitio para una academia militar, sediento Washington bebió agua de un manantial en los jardínes del Depot y nombró el área que desde ese momento se convirtió en Cold Spring. En 1818, el Congreso estableció una fundición que desarrolló importantes tecnologías muy significantes en la historia de los Estados Unidos. Por ejemplo, la primera locomotora del país fue construida aquí. En la segunda mitad del siglo XIX, Cold Spring se convirtió en el refugio favorito de muchos pintores y escritores quienes buscaban la tranquilidad y belleza de la zona.

Cornelius Vanderbilt construyó la terminal de pasajeros en 1885, como parte de la vía que cubría Connecticut con el río Hudson, y lo que hoy se conoce como el Depot. La estación se convirtió en una de las más activas del país hasta 1954, año en que fue vendida y convertida en un concesionario de Jeep. Desde 1972 en el Depot funciona un restaurante del mismo nombre que mantiene parte de la estructura original.

Cold Spring se sitúa a un poco más de una hora de la ciudad de Nueva York vía Metro-North, línea Hudson ($35,50 ida y vuelta). Lo mejor de Cold Spring es que usted no necesita un coche o un taxi para quedarse o moverse en el pueblo. Usted puede, literalmente, salir de la ciudad de Nueva York con una mochila o una bolsa de viaje de cuero elegante y bajar del tren y comprar, comer, caminar, kayak, y dormir en una posada local. Todo en Cold Spring está a un paso muy corto de la estación del tren.

Muchos más datos turísticos los puede encontrar en los sitios en internet coldspringdepot.com;constitutionmarsh.orgcoldspringny.govnew.mta.info/mnr.