Por Edgar Barco-

“No hay nada nuevo… salvo lo que ya está inventado”. Esta famosa frase que acuñó  Rose Bertin, modista de María Antonieta, nos recuerda las vueltas que ha dado la Humanidad y el largo proceso que le ha llevado a inventar todo  tipo de aparatos, herramientas y máquinas para poder desarrollar sus  oficios. Pero, ¿qué hay de sus creadores, de esos inventos creados por  algunos visionarios anónimos? Fue el grandioso Leonardo Da Vinci  quien bosquejó lo que actualmente es el submarino. Julio Verne concretó  esa idea en “20.000 leguas de viaje submarino”, con la majestuosa  máquina a la que llamó “Nautilus”. Pero fue el inventor holandés  Cornellius Drebbel quien, supuestamente, construyó el primer submarino   de la historia. El año: 1620. Sin embargo, en la Biblioteca Nacional  de Berlín, se descubrió una enciclopedia fechada en 1742, donde se  encuentran –en el tomo 21- capítulos dedicados a técnicas artesanales,  oficios, supuestos ingenios e inventos que quedaron sepultados en la  historia.
En la página 234 se describe en un párrafo un aparato marino  que podía sumergirse por horas y salir a la superficie como el actual  submarino.