Jacqueline Donado

Xose editorial

 Leer es un privilegio que de manera gradual despierta una pasión por los libros. Un día cualquiera nos encontramos frente a un maravilloso libro y no dudamos un momento en tocar esa portada tal vez reluciente, labrada en alto relieve, de colores brillantes o fotos coloridas. Nos preguntamos cuántas manos lo han acariciado. Desconocemos el extenso recorrido desde el momento creativo que iluminó al escritor, hasta su producción en masa que nos permite comprarlo o solicitarlo prestado en una biblioteca.

Ese encuentro íntimo con el libro despierta en mi memoria las primeras experiencias con la lectura, en una clase de biblioteca del Colegio Americano en donde leíamos por horas y sin descanso todos los libros asignados al mes. Ese ejercicio académico despertó la disciplina de la lectura y por ello en el 2009, impulsada por el interés de ampliar el acceso a las bibliotecas  a los indocumentados en el Condado de Queens, se promovió el cambio en las reglamentación para el préstamo de libros y servicios. Ojala y se retome la idea de la lectura como una clase, con calificaciones, maestros y compañeros de estudio.

Leer, escribir y publicar es un oficio tan antiguo como labrar el campo. La crisis económica afecta también por ahora a la industria del libro, pero ha obligado al sector a crear fuentes innovadoras para promocionar y revitalizar el mercado. Ferias de libros internacionales a realizarse como el Book Expo America (BEA por sus siglas en inglés), en el Jacob Javits Center de Nueva York, o la Feria Internacional del Libro de Bogotá en CORFERIAS, indican que la esperanza de impulsar la lectura y mejorar las ventas, a toda costa está viva.

El cierre contínuo de pequeñas librerías en Nueva York, especialmente las especializadas en literatura iberoamericana, despertaron la alerta en el mercado y sirvieron de detonante para aplicar la tecnología a la industria del libro. Con el cierre de las portones de los almacenes se abrió la súper carretera del Internet, y el ramo editorial se reinventa diariamente utilizando todas las estrategias disponibles.

Ciertamente, cada día se nos aleja la posibilidad de acariciar las hermosas portadas labradas de los libros, algunos impresos en cuero con sus letras doradas, otros en material reciclable de textura  áspera como el cartón.

Estamos conectados a la pantalla de nuestros ordenadores y teléfonos, pero con la fortuna de que podremos seguir leyendo ya sean textos impresos en metal, Offset, digital o en el fascinante mundo virtual.

La forma y el tamaño no importa, el libro es nuestro aliado y leer es el privilegio que nos ayuda a superarnos.

Libros para soñar BEA en NYC

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Publicado en Mayo 2013 en PIE DERECHO

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