Preparations continue Saturday, March 1, 2014 for the 86th Oscars® for outstanding film achievements of 2013 which will be presented on Sunday, March 2, 2014, at the Dolby® Theatre and televised live by the ABC Television Network. keywords: 86th Oscars, Saturday Set Ups credit: Robert Gladden / ©A.M.P.A.S.

86th Oscars® Dolby® Theatre. credit: Robert Gladden / ©A.M.P.A.S.

 

Por Miguel Falquez-Certain

La ceremonia de los Óscares para las producciones de 2013 se llevará cabo esta tarde en Los Ángeles y nuevamente tendremos decepciones y sorpresas.

En la categoría de guiones originales se encuentran postulados American Hustle, Blue Jasmine, Dallas Buyers Club, Her y Nebraska. American Hustle está basada en una operación encubierta del FBI a finales de los años setenta y a principios de los ochenta, inicialmente concebida para investigar falsificaciones y robos de obras de arte y el guión fue escrito por Eric Warren Singer y David O. Russell. El guión de Blue Jasmine fue escrito por Woody Allen y narra la vida de una mujer desesperada tras haber perdido la seguridad que le brindaba su esposo adinerado. El guión de Dallas Buyers Club está basado en una historia de la vida real: un heterosexual, promiscuo y homófobo, que resulta seropositivo en los inicios de la era del Sida e idea una estrategia original para suplirse con medicamentos prohibidos en los EE.UU. Craig Borten y Melissa Wallack escribieron el guión. Her fue escrita por Spike Jonze y es una historia de ficción científica en un futuro cercano cuando la inteligencia artificial de los sistemas operativos de computadores ha avanzado de tal manera que cobran vida propia. Finalmente, Bob Nelson escribió el guión de Nebraska y cuenta la vida de un anciano que se empecina en creer que ha ganado una rifa millonaria y arrastra consigo a su familia en un torbellino lleno de aventuras y fiascos. Si bien la historia de American Hustle es divertida, las de Her y Nebraska originales e inteligentes y la de Dallas Buyers Club conmovedora y convincente, mi guión favorito es Blue Jasmine, discutiblemente la obra cumbre de Woody Allen por su fluidez en el diálogo y su maestría en la construcción de la trama, liberada finalmente de todos los tics que aquejaban a la mayoría de sus filmes anteriores.

Amy Adams (American Hustle), Cate Blanchett (Blue Jasmine), Sandra Bullock (Gravity), Judi Dench (Philomena) y Meryl Streep (August: Osage County) han sido postuladas como mejores actrices en un papel protagónico. Si bien todas se desempeñan con altura (salvo Sandra Bullock en un papel que no le brinda muchas oportunidades para lucir los restringidos gajes de su oficio), la australiana Blanchett encarnando con elegancia, sabiduría y desfachatez la drogadicta y dipsómana señora de la “alta sociedad” neoyorquina venida a menos, la inglesa Dench con sus acostumbradas y deliciosas caracterizaciones de los más disímiles personajes y la camaleónica estadounidense (nacida en Italia) Adams (tal vez la mejor actriz de su generación), en esta ocasión indudablemente se merecería el Óscar Meryl Streep (por tercera vez), por su suprema caracterización de una paciente de cáncer de garganta adicta a todo tipo de fármacos, con una personalidad venenosa que luce con arrogancia y crudelísimo dominio del idioma, gracias al excelente guión de Tracy Tetts (basado en su obra de teatro ganadora del premio Pulitzer en 2008), que supera en excelencia a cualquiera de los cinco guiones (adaptados de otro medio) postulados para el Óscar. La Streep, abandonando finalmente cualquier vestigio de vanidad, su insoportable tendencia al lloriqueo y sus fantasiosos acentos extranjeros (con la excepción del maravilloso australiano “A dingo’s got my baby” en A Cry in the Dark), alcanza una altura nunca antes lograda en su esplendorosa carrera.

Los postulados en la categoría de logro en montaje cinematográfico son American Hustle (Jay Cassidy, Crispin Struthers y Alan Baumgarten), Captain Phillips (Christopher Rouse), Dallas Buyers Club (John Mac McMurphy y Martin Pensa), Gravity (Alfonso Cuarón y Mark Sanger) y 12 Years a Slave (Joe Walker). Si bien todos los montadores hacen gala de una coherencia y factura excepcionales, en vista de que el montaje de The Wolf of Wall Street ha sido dejado fuera de la competencia, pienso que American Hustle debería llevarse el palmarés por la congruencia de su enrevesada historia.

Por otro lado, en la categoría ya mencionada de mejores guiones adaptados de otros medios han sido postulados Before Midnight (Richard Linklater, Julie Delpy, Ethan Hawke), Captain Phillips (Billy Ray), Philomena (Steve Coogan y Jeff Pope), 12 Years a Slave (John Ridley) y The Wolf of Wall Street (Terence Winter). El tercer acto de Richard Linklater es una tragicomedia familiar con excelentes diálogos, mientras que Captain Phillips se convierte en un bostezo interminable que se sustenta por estar basada en un hecho real (Tom Hanks tampoco ayuda: su acostumbrada actuación genérica y poco convincente no contribuye en nada al desarrollo de su previsible desenlace). The Wolf of Wall Street merece un escalafón especial: tal vez sea el peor guión adaptado llevado al cine por Martin Scorsese. Basado en el libro de memorias de Jordan Belfort, Terence Winter optó por narrar su historia en primera persona, copiando literalmente lo que la voz del megalómano Belfort decidió contar para engrandecer su figura. El resultado es un fiasco. No sucede así con los guiones de Philomena y 12 Years a Slave, pues estructuran una trama donde las complicaciones, reveses, sorpresas y descubrimientos contribuyen eficientemente a evitar que el desenlace previsible pase inadvertido en el desarrollo de historias de denuncias poco comunes: robos de niños irlandeses por monjas malévolas dados en adopción a estadounidenses y el infortunio de Solomon Northup, negro libre en el norte de los EE.UU., secuestrado y vendido en esclavitud a hacendados de Luisiana en 1841. Ambos guiones son excelentes. Me inclino por Philomena, aunque lo más probable es que se lo otorguen a 12 Years a Slave.

Los postulados a la categoría de mejores cortos animados son: Feral (Daniel Sousa y Dan Golden), Get a Horse! (Lauren MacMullan y Dorothy McKim), Mr. Hublot (Laurent Witz y Alexandre Espigares), Possessions (Shuhei Morita) y Room on the Broom (Max Lang y Jan Lachauer). El corto de Sousa y Golden quiere ser una respuesta visual, en blanco y negro, a L’Enfant sauvage (1970) de Truffaut, pero le queda excesivamente corto. Get a Horse! de los estudios Disney retoma la historia del ratón Miguelito en blanco y negro, pasando con el tiempo al color y a la ruptura entre la vida cinematográfica de la pantalla grande y el mundo de los espectadores en una sala de cine. ¿Homenaje al Woody Allen de The Purple Rose of Cairo (1985)? Divertida, en todo caso, como lo puede ser un corto de este tipo para un niño. La japonesa Possessions es imaginativa visualmente, pero pobre en su desarrollo narrativo. Mientras que la luxemburguesa Mr. Hublot y la inglesa Room on the Broom se disputan el Óscar. Por original, Mr. Hublot lo merecería, aunque la entretenida aunque previsible Room on the Broom es posible que lo gane.

Christian Bale (American Hustle), Bruce Dern (Nebraska), Leonardo DiCaprio (The Wolf of Wall Street), Chiwetel Ejiofor (12 Years a Slave) y Mathew McConaughey (Dallas Buyers Club) conforman la nómina de los postulados en la categoría de mejor actor en un papel protagónico. El galés Bale se ha vuelto insoportable con su prurito de llevar el mal llamado “método” hasta sus últimas consecuencias. En esta ocasión su transformación es tan convincente que se vuelve repulsivo. McConaughey es tan odioso pero por otro motivo: su vanidad injustificada. Sin embargo, como actor ha crecido con el paso del tiempo, particularmente en sus películas más recientes, así como en la nueva serie de HBO, True Detective (en su breve aparición en The Wolf of Wall Street le roba la escena a DiCaprio). En Dallas. . . se las arregla para transmitir una imagen contundente de machista y homófobo hasta convertirse en un personaje tridimensional, sensible y bondadoso, al final de sus días. Tal vez sea ésta su mejor actuación hasta el presente, pero estoy seguro que vendrán muchas más y mejores. El londinense Chiwetel Ejiofor no defrauda. Sólo hay que recordar su sobresaliente actuación en Kinky Boots (2005). En su papel de esclavo logra plasmar la angustia y la impotencia de un hombre arrinconado con brillante contundencia. El caso de Bruce Dern es harina de otro costal. Con la excepción de su papel en Drive, He Said (1971), su carrera está plagada de desaciertos convirtiéndole en un actor pasable de tercera categoría o en un mal actor, simple y llanamente. En Nebraska es francamente patético. No actúa, deambula. Y no llega a ninguna parte. (Will Forte, por el contrario, debería haber sido postulado pero no lo fue. Su papel de hijo complaciente es un tour de force digno de admiración). Finalmente, DiCaprio, en una película fallida desde todo punto de vista, logra una actuación magistral, cumbre de su carrera (ya anunciada desde sus comienzos en What’s Eating Gilbert Grape en 1993 a los dieciocho años de edad). Es cierto que ha escogido otros papeles de dudosa calidad, pero siempre ha demostrado su talento. Deberían darle el Óscar, pero probable y merecidamente lo obtenga Chiwetel Ejiofor. A no ser que la Academia decida premiar a Dern por motivos que no tienen nada que ver con el talento.

Las postuladas a la categoría de mejor actriz de reparto son Sally Hawkins (Blue Jasmine), Jennifer Lawrence (American Hustle), Lupita Nyong’o (12 Years a Slave), Julia Roberts (August: Osage County) y June Squibb (Nebraska). La joven Jennifer Lawrence es una actriz de mucho talento, como lo demostró sin lugar a dudas en Winter’s Bone (2010) y aquí encarna con sabiduría la esposa joven y atractiva, celosa y latosa que sólo quiere lo bueno de la vida hasta convertirse en el estereotipo reflejado en la cita “el infierno no conoce furia como la de una mujer despreciada”. La inglesa Sally Hawkins logra caracterizar a la mujer pusilánime de clase media arrastrada indefectiblemente por la vida con entusiasmo y gran talento. La mexicana (de ascendencia keniana) Lupita Nyong’o nos brinda la caracterización de la joven esclava torturada y violada por su amo con admirable convicción, mientras que la veterana June Squibb se convierte en la esposa impertinente y dominante, sin pelos en la lengua, la terrible harpía que le roba las escenas al insípido Dern en Nebraska. Sin embargo, es Julia Roberts la que merece todos los elogios por su magnífica actuación. Logra con inusitada sutileza pasar por todos los claroscuros psicológicos que le brinda el excepcional guión. No estoy seguro que le otorguen el galardón, pero indudablemente lo merece, aunque lo más probable es que se lo den a Jennifer Lawrence.

El somalí Barkhad Abdi (Captain Phillips), Bradley Cooper (American Hustle), Michael Fassbender (12 Years a Slave), Jonah Hill (The Wolf of Wall Street) y Jared Leto (Dallas Buyers Club) conforman la nómina de los postulados en la categoría de mejores actores de reparto. El registro actoral de Abdi es limitado, aunque su presencia se las arregla para convencer al espectador de que habla en serio (con un deje de guasa). Jonah Hill es sorprendente, tras una retahíla de películas comerciales y de mal gusto. Cooper, en el papel de Will Tippin en la serie de televisión Alias, entró al imaginario popular de los EE.UU. Su encarnación de un maníaco depresivo en Silver Linings Playbook (2012) fue memorable. Tiene una lista de películas desechables a su haber, aunque en American Hustle atrapa. Jared Leto es irreconocible en su papel de transexual y logra una excelente actuación, con exquisita sutileza psicológica. Por último, el irlandés (nacido en Alemania) Michael Fassbender, con una distinguida trayectoria en la que se destaca particularmente Shame (2011), encarna el aborrecible esclavista Edwin Epps con tan espléndido registro de emociones que no es posible dudar un segundo de sus bajezas y convicciones. Leto y Fassbender lo merecen. Aunque prefiero la actuación de Leto, lo más probable es que Fassbender gane el Óscar.

Los directores postulados son David O. Russell (American Hustle), Alfonso Cuarón (Gravity), Alexander Payne (Nebraska), Steve McQueen (12 Years a Slave) y Martin Scorsese (The Wolf of Wall Street). En esta categoría en realidad no hay quien se le mida al londinense Steve McQueen. Su excelente dirección de actores en 12 Years a Slave merece el galardón sin lugar a dudas. La reconstrucción de la atmósfera de los Estados Unidos anterior a la guerra civil es inigualable. La exactitud y minuciosidad de los detalles son tan maravillosas que pasan inadvertidos por lo convincentes que son. El dolor, la tortura, el abuso y la humillación son tan extremos que algo nos sucede durante su desarrollo porque ya no somos los mismos cuando nos disponemos a abandonar la sala de cine. Sus otros contrincantes no tienen nada qué hacer. Para principiar, la película de Scorsese es la peor de su carrera y causa vergüenza ajena. La del mexicano Cuarón es un hito en la tradición de 2001: A Space Odyssey (1968), pero su historia es trivial, empeorada aún más por las actuaciones del empalagoso George Clooney y de la aburrida Sandra Bullock, muy lejos de las excelentes Y tu mamá también (2011) y Children of Men (2006). David O. Russell tiene un desempeño decente y la visión original y mordaz de los Estados Unidos de Alexander Payne logra ser memorable (salvo por el innecesario blanco y negro). Si no le dan el Óscar a McQueen, es probable que Payne resulte premiado.

Después de este recorrido llegamos finalmente a la categoría de mejor película del año. Las postuladas son American Hustle, Captain Phillips, Dallas Buyers Club, Gravity, Her, Nebraska, Philomena, 12 Years a Slave y The Wolf of Wall Street. De esta última no me queda nada que decir. Sólo le deseo que pase muy pronto al olvido, para bien de Scorsese. De Her quiero asegurar que la actuación de Joaquín Phoenix es la más sutil y elegante de su carrera y que, desgraciadamente, pasó sin pena ni gloria para los miembros de la Academia (al igual que la voz de Scarlett Johansson y la dirección de Spike Jonze). En cuanto a Nebraska, ¿cuándo dejarán los directores de utilizar el blanco y negro o por lo menos buscar a los técnicos que queden de los años cuarenta para que les enseñen un truco o dos? Captain Phillips es un desastre y sería mejor que no existiera. Gravity es una experiencia maravillosa, si se tiene la fortuna de poder verla en tercera dimensión, pero además de esto no resta nada que contar cuando se traza la línea y se obtiene el resultado. Philomena es una historia desgarradora que tenía que ser contada para denunciar la hipocresía despiadada de la iglesia católica, del mundo subhumano de los conventos de monjas, así como el no menos turbulento, cruel, implacable y desastroso historial de la era de Reagan y del partido republicano ante la homosexualidad y la epidemia del Sida. Si los productores (Brad Pitt, Dede Gardner, Jeremy Kleiner, Steve McQueen y Anthony Katagas) de 12 Years a Slave tienen rivales son los productores Gabrielle Tana, Steve Coogan y Tracey Seaward de Philomena. Si cualquiera de las dos gana, me doy por satisfecho.

© 2014 Miguel Falquez-Certain

Miguel Falquez Certain

Miguel Falquez-Certain (Barranquilla, Colombia). Reside en Nueva York desde hace más de siete lustros donde se desempeña como traductor en cinco idiomas. Es autor de Reflejos de una máscara, Habitación en la palabra, Proemas en cámara ardiente, Doble corona, Usurpaciones y deicidios y Palimpsestos (poemarios); de Bajo el adoquín, la playa (noveleta); de seis obras de teatro: La pasión, Moves Meet Metes Move: A Tragic Farce, “Castillos de arena”, “Allá en el club hay un runrún”, “Una angustia se abre paso entre los huesos” y Quemar las naves, así como de cuentos y relatos. Book Press–New York publicó Triacas (narrativa breve) y Mañanayer (poesía) en 2010. Mañanayer obtuvo la única mención honorífica en The 2011 International Latino Book Awards en la categoría de mejor poemario en español o bilingüe y está disponible en Amazon tanto en papel como en versión digital para Kindle.